
Guillermo Arosemena reseña (Expreso, 18 oct 2009), que Guayaquil fue una de las primeras ciudades latino-americanas en tener un mercado de capitales, con la Bolsa de Comercio, en 1844. Para prosperar, la ciudad necesitaba impulsar el mercado de capitales como lo había hecho Ámsterdam a finales del siglo XVII, Londres un siglo después y Nueva York desde los primeros años de los mil ochocientos. Las Bolsas de Valores son los vehículos más eficientes para levantar dinero y unir a los que tienen capitales con los que lo necesitan. En 1900, Guayaquil tenía más de 10 empresas de capital abierto, no muy distante de las 80 que existían en el New York Stock Exchange.
Mas, recalca Arosemena, durante el siglo XX, Ecuador sufrió un lamentable retroceso, al terminar el siglo con un número de empresas de capital abierto aproximado al de 100 años atrás, mientras que en Estados Unidos sobrepasaron las 40.000, incluyendo las del American Stock Exchange y NASDAQ. Las Bolsas de Valores en otros países, surgidas muchas décadas después que la de Guayaquil, tienen 100 y más empresas.
Arosemena destaca, que en el siglo XXI la situación ha cambiado de mal a peor, especialmente desde el 2007, por las políticas anti empresa privada del actual Gobierno. El valor de las acciones de empresas, en general han caído dramáticamente.
Por ejemplo, Supermaxi, Banco de Guayaquil,… -tienen el mayor número de accionistas, alrededor de 9.000 cada una-. Las de Supermaxi de venderse a más de 8 dólares, bajaron a menos de 4, lo que significa una pérdida de 50%. Las del Banco de Guayaquil, de 4,20 cayeron a 2,80. Son decenas de millones de dólares que han perdido los medianos y pequeños accionistas, por la pérdida de valor de las acciones. Y esta no es toda la pérdida, se incrementa por la disminución en el valor de dividendos. Y más todavía, si los impactos por los apagones son altos y, si la Asamblea pone en vigencia el nuevo impuesto del 10% a los dividendos.
En salvaguardia, anota Arosemena, Supermaxi declaró un dividendo por el 2008 muy inferior al de años anteriores. En esa ocasión los administradores alegaron que como el 2009 sería malo, era necesario crear una gran reserva superior a USD 60 millones, no capitalizable. Por lo que: ¿Quién debe responder por el perjuicio causado a los accionistas y el que ocurrirá en el 2009 y años posteriores? Por lo que considera que se debería promover una demanda colectiva contra el Estado ecuatoriano.
Link: www.ticsdemanabi.net

No hay comentarios:
Publicar un comentario