
Wikipedia, haciendo una síntesis de las obras económicas del francés Frédéric Bastiat
(http://es.wikipedia.org/wiki/Fr%C3%A9d%C3%A9ric_Bastiat) destaca que “la ley no puede proteger la vida, la libertad, la propiedad y alentar el desarrollo, si el Estado promueve políticas socialistas e intervencionistas en la administración” por definición opuestas a aquellas categorías. Cuando eso sucede, sostiene Bastiat, la ley y la administración se corrompe y se vuelve contra aquello que debía defender.
Que la cura -mayor intervención, como ocurre en el Ecuador- es peor que la enfermedad también fue demostrado por Bastiat. El control del Estado para enfrentar la crisis que él mismo creara ha resultado hasta el momento ineficiente, económicamente dañino y moralmente equivocado.
Es preciso entender que el mercado libre (acordado por el consentimiento mutuo de los vendedores y de los compradores mediante las leyes de la oferta y la demanda), es una fuente de armonía económica entre los individuos, siempre que el Estado se limite a proteger las vidas, libertades y propiedades de los ciudadanos, del crimen, el robo, el fraude, el incumplimiento de los contratos y los derechos ciudadanos.
Como ahora ocurre en el Ecuador, en que el Estado no tiene limites y que esta sojuzgado al Ejecutivo, pierde de vista su objetivo central de impartir justicia y de promover desarrollo. Si interviene en todas las actividades humanas, olvida su propósito primordial: impedir a prospere la injusticia y la corrupción; y, el de luchar contra la pobreza con efectividad. Así, aquí somos víctimas con el peor de los males: el reino de la injusticia y del Estado excesivo, inútil y corrupto.
De allí que, la teoría y la experiencia, manda limitar el accionar del gobierno, reduciendo el tamaño del Estado y su influencia, concentrando su tarea a defender y proteger los derechos de los ciudadanos, la justicia y el desarrollo. Es que en vez de reducir el tamaño, apartándose de las actividades productivas, se hace lo contrario.
Constitucionalmente el pais marcha con pie cambiado
El modelo económico aprobado con la Constitución de Montecristi 2008, señala Walter Andrade (El Diario, abril 2009) nos ha puesto en la via contraria al progreso, al jerarquizar el estatismo, al trasladar a los burócratas y a los políticos de turno, la responsabilidad no sólo de planificar el crecimiento sino algo peor: la de gestionar sectores de la economía que se han dado en llamar “estratégicos”.
En otras palabras, anota Andrade: limita la libertad de la sociedad para escoger lo mejor y se la pasa a los empleados públicos. Y ¿qué hace el mundo en la actualidad? Precisamente lo contrario: promueve la libertad económica y deja en las personas, con la ayuda, la guía y el control del Estado lo que no quiere decir intervención, la responsabilidad de crecer la economía porque el progreso de las naciones está ligado íntimamente a la libertad de emprender. A más libertad, mas crecimiento. Este parece ser el axioma.
Y este principio no es un decir ni una manera de pensar sin base alguna. El año 2007, se comprobó una vez mas, que “los países mas libres son los mas ricos, tienen mas empleo y menos inflación”.
De acuerdo al estudio de la “Heritage Foundation”, la lista la encabeza Hong Kong (¡provincia de China Comunista!), Singapur, Australia, EE.UU. Nueva Zelanda, Luxemburgo, Suiza. Chile ocupa el lugar 11.
En el 2008, la historia se repite: Hong Kong sigue en el primer lugar, Singapur en el segundo, pero Irlanda se ubica ahora en el tercero y Chile con la presidenta socialista Bachelet asciende tres puestos y está en el casillero 8. Ecuador está en el puesto 106, Venezuela el puesto 148 y Cuba ocupa el ultimo lugar, el 157.
Entonces ¿qué nos queda?: impulsar la libertad, para poder progresar.
Andrade destaca que la historia ha demostrado porque lo contrario, es decir limitar la libertad individual para que el Estado reemplace sus iniciativas, no ha llevado prosperidad a ninguna parte. Este fenómeno ocurre aún en el primer mundo. Benjamín Powell afirma que “los países que no crean las condiciones de libertad para hacer negocios no pueden tener crecimiento sostenido”. Para respaldar lo que piensa cita el caso de Suecia que de estar ubicado en el cuarto lugar entre los países con mayor ingreso por habitante ahora esta entre el 8 y el 14 ¿Por qué? Por la excesiva intervención del Estado en la economía.
Link: www.ticsdemanabi.net

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